RSS

Archivo de la etiqueta: mensajes

Mensaje de ‘El ben pastor Enoc’ del día 10 de agosto de 2012.

¡EL NUEVO ORDEN MUNDIAL PRÓXIMO A ESTABLECERSE EN LA TIERRA SERÁ EL GOBIERNO DE MI ADVERSARIO!

new-world-order

LLAMADO DE JESÚS DE NAZARETH A SU REBAÑO

Ovejas de mi grey, paz a vosotras.

La noche está cerca; la noche es tiempo de justicia. Apresuraos ovejas rebeldes, porque el tiempo se agota, no dejéis para el último momento vuestra salvación. El colapso espiritual está muy cerca y hará perder la fe de muchos tibios; millones de almas se apartarán de mi Iglesia para seguir las enseñanzas de los fundadores de la falsa iglesia, donde todo se permitirá. Será la iglesia de la perdición que llevará a las almas a la muerte eterna. ¡Oh, cuánto está sufriendo mi Vicario por mantenerse firme en la silla de Pedro! Las intrigas y divisiones están a punto de dar su fruto; los rebeldes buscan la forma de destronar al sucesor de Pedro, para sentar al falso papa y así abrirle las puertas de la Casa de mi Padre a mi adversario.

¡Cuánto sufro viendo la profanación de la Casa de mi Padre, mis Sagrarios serán ultrajados y mi Cuerpo pisoteado por los seguidores de mi adversario! Todas las Casas de mi Padre serán cerradas y mi culto diario será suspendido. Los rebeldes ocuparán mis Casas y harán reformas; sustituirán mis imágenes, las de mi Madre y mis discípulos, por falsos dioses; cambiarán la doctrina de mi Iglesia y sustituirán mi Cuerpo y mi Sangre, por un pedazo de pan y mi culto diario, por asambleas. Hijos míos, allí ya no estaré Yo. Absteneos de hacer parte de estos cultos; no temáis, yo os enviaré a través de mi Madre sacerdotes fieles a Mí, que celebrarán mi Santo Sacrificio y os darán de comer y de beber el verdadero Cuerpo y Sangre del Cordero de Dios.

Ovejas de mi grey, sabed que cuando esto comience a suceder debéis de empezar a buscar los refugios de mi Madre y los lugares a donde refugiaros; alejaos de las cabeceras de las ciudades y pueblos, porque como bien sabéis, será el tiempo de las persecuciones. Hijos míos, muchos de vosotros seréis traicionados por vuestros propios familiares, por eso debéis de estar en comunicación conmigo a través de mi Madre y mis profetas de estos últimos tiempos, para estar instruyéndoos cada día sobre la voluntad de mi Padre. Acordaos de lo que dice mi palabra: Heriré al pastor y las ovejas se dispersarán (Mt 26,31).

¡Oh, cuántos de los que hoy dicen serme fieles, mañana me abandonarán y cuántos de los que no me conocen volverán a Mí! Así se cumplirán mis palabras: Muchos últimos serán primeros y muchos primeros serán últimos. (Mc 10.31).

En verdad, os digo, que sólo los que perseveren alcanzarán la corona de la vida. Si os apartáis de Mí, corréis el riesgo de perderos, porque el engañador os seducirá con sus mentiras y falsas promesas y os desviará del camino para luego lanzaros al despeñadero.

El Nuevo Orden Mundial próximo a establecerse en la tierra será el gobierno de mi adversario. Todo aquel que no se someta a sus leyes, será perseguido, torturado e incluso perderá la vida; todos aquellos que no se dejen imponer la marca de la bestia, perderán todos sus bienes, trabajo, estudio, salud y libertad. El nuevo orden mundial se apoderará de todos los bienes de mi pueblo fiel. Habrá un censo de población a nivel mundial y la información que se recoja le servirá al nuevo orden para establecer qué población es católica y cristiana; esto con el fin de ubicarlos para luego comenzar su persecución y exterminio.

Mis pequeños menores de edad pasarán a manos del estado y sus padres perderán toda potestad sobre ellos. Sabed pues que cuando sea decretado el censo debéis de huir; os instruyo pueblo mío, antes de que sucedan estos acontecimientos, para que cuando lleguen ya estéis preparados y nada os coja por sorpresa y no digáis que no estabais avisados. Preparaos pues mi Iglesia Militante, porque las trompetas están por sonar de nuevo; permaneced orantes y vigilantes, porque la hora de vuestra libertad está cerca. Arrepentíos y convertíos, organizad vuestras cuentas con Dios y ponedle orden a vuestros hogares padres de familia, para que cuando llegue el tiempo de mi justicia estéis con las lámparas encendidas y despiertos como las doncellas sensatas y podáis cenar con vuestro Señor. Mi paz os dejo, mi paz os doy. Soy vuestro Maestro, Jesús de Nazareth.

Dad a conocer mis mensajes en todos los confines de la tierra.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 14 agosto, 2012 en Mensajes del Buen Pastor Enoc

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Mensaje de la Santísima Virgen María a su amada hija ‘Luz de María’ del día de agosto de 2012.

Corazón inmaculado de María

Amadísimos hijos de Mi Corazón Inmaculado:

CONTINÚO PEREGRINANDO DE VOLUNTAD EN VOLUNTAD, DOBLEGANDO CON MI AMOR EL EGO DEL SER HUMANO PARA QUE ÉSTE SE ANULE Y PERMITAN AL AMOR DIVINO FLORECER EN USTEDES.

¡Cuánto ha surcado Mi Hijo, cuánto he surcado Yo, en medio de la aridez de la voluntad y del corazón humano!   

Hemos sembrado Palabras de Vida, pero en la mayoría de ustedes, humanidad, han caído en terreno pedregoso y no han germinado. Continúo Mi peregrinaje sin cesar, instante a instante.

Les recibí al pie de la Cruz y unidos al pie de la Cruz, entregaremos a Mi Hijo cuanto le ha legado a la humanidad. No continúen siendo tan indiferentes hacia Quien les creó.

AL FINAL DE CUANTO ACONTECERÁ, MI CORAZÓN INMACULADO TRIUNFARÁ. Al no haber cumplido ni acatado Mi pedido en Fátima, triunfaré sobre el dolor del Pueblo fiel. Si esto se hubiera cumplido, variaría el acontecer de cuanto se acerca.

YO NO ANUNCIO PARA ATEMORIZAR SINO PARA ALENTAR AL HOMBRE A TOMAR UN NUEVO RUMBO, A MIRAR, A SENTIR, A PERCIBIR Y GUSTAR ESE ALIENTO DIVINO QUE VIVE PALPITANDO EN EL VIENTO, EN EL SOL, EN LA NATURALEZA, EN CUANTO MIRAN, Y SOBRE TODO EN EL HERMANO.

Las vasijas se encuentran vacías, necesitan llenarlas con el Vino nuevo del Amor Divino, el vino del Amor de Mi Hijo para que sus sentidos sean transformados y actúen a semejanza de Él.

Bien conocen los acontecimientos que sobrevienen uno tras otro hacia la humanidad. Se encuentran al borde del despeñadero y Yo vengo aquí a rescatar a Mis ovejas, a esas que Me entregó Mi Hijo para que no caigan en el precipicio.

¡Cuánto poder le ha entregado la humanidad al demonio! ¡Cuánta fuerza le envían con cada pensamiento negativo que sale de ustedes! El actuar del hombre no pasa desapercibido, se mantiene en un continuo movimiento y sus acciones se expanden no sólo en la Tierra sino en el Cosmos. Ustedes, hijos, no son creaturas estáticas, son creaturas que constantemente emanan actividad hacia su interior y hacia sus hermanos, hacia cuanto ha sido creado por la Mano generosa Paterna.

Les invito a mantenerse dispuestos, a expandir el conocimiento, a no limitar el pensamiento.

Les invito a entregarse al Espíritu Santo para que Él logre penetrar en ustedes profundamente y les lleve a comprender que son hijos de un Padre Omnipotente que con Sus Manos creó cuanto existe.

Amadísimos Míos:

Les invito una vez más a orar por Japón, ya que padecerá nuevamente.

Les invito a orar por Medio Oriente, no lo olviden  en sus oraciones.

Les invito a orar por Guatemala que padecerá.

SEA CADA UNO EL INTERCESOR DE SU HERMANO.

LEVÁNTENSE,  ¡YA!, DE ESE LETARGO EN EL QUE VIVEN CONSTANTEMENTE.

LEVÁNTENSE Y CON VALENTÍA ANUNCIEN LA SEGUNDA VENIDA DE MI HIJO PARA QUE TODOS SE PREPAREN.

Sean ustedes evangelizadores que con su testimonio alienten aquellos corazones endurecidos por la falta de amor, a aquellos que desconocen la Misericordia de Mi Hijo y en su lugar se han entregado enteramente en manos del demonio.

¡Despierten, hijos adormecidos por lo mundano, por lo indebido, hijos endurecidos por los maltratos humanos! Hijos endurecidos, ¡DESPIERTEN!, QUE MI HIJO VIENE Y ANTES DE SU SEGUNDA VENIDA, EL ENGENDRO DEL DEMONIO LLEVARÁ AL CUERPO MÍSTICO DE MI HIJO A PADECER.

Ustedes confíen en la Protección Divina, no teman: quien teme no posee la fe suficiente para continuar pronunciando ese Sí a Mi Hijo. Maduren esa fe que no se limita únicamente a una oración vocal sino a la vez debe ser acompañada por la práctica evangelizadora con que Mi Hijo les ha ejemplificado el camino del Reino.

Son discípulos amados de Mi Hijo, son Mis hijos amados. Enrumben correctamente su proceder, alejen la mente de esas tentaciones tan humanas y  céntrense en cuanto Mi Hijo y esta Madre les solicitamos para bien de cada uno de ustedes.

La mente humana se ha ensombrecido y es llevada a cometer atrocidades. Ustedes, Pueblo fiel, manténganse alimentándose de Mi Hijo, viviéndole constantemente y llevándole en su ser. Esa es la mayor práctica para un creyente, el mejor y más alto testimonio de fe: no guardarse para sí el Amor de Mi  Hijo que no le pertenece a ninguno sino a toda la humanidad.

¡AVANCEN, AVANCEN, AVANCEN! No se detengan, que ni un pestañear es permitido en este instante.

Les bendigo. Bendigo los ojos que leen esta Mi Palabra y los oídos que la escuchan, bendigo los hogares de cada uno de ustedes.

Queden en la Paz de Mi Hijo y dentro de Mi Corazón Materno.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

                                        __________________________________________

 

Comentario del instrumento al mensaje de la Santísima Virgen María.

Hermanos (as):

¡Cuánto Amor de la Madre!…

¿Es tan difícil resistirse a Sus Pedidos?…

La Llena de Gracia nos pide un despertar, y no es tan difícil ese despertar si somos conscientes del rumbo que ha tomado la humanidad.

Satanás con sus demonios ha invadido la Tierra, y la voluntad del hombre se encuentra subyugada a él.

¿Quién mejor que Nuestra Madre Santísima, que aplastará la cabeza de Satanás, puede guiarnos por el recto sendero?

Sigamos las huellas de Nuestra Madre Santísima y estaremos siempre seguros.

Amén.

 

Etiquetas: , , , , ,

Mensaje de Jesús a ‘Marga’ del día 11 de Julio de 1998.

Jesús:

Vive en Mí. Habita en mi Corazón. Mansión eterna. Mansión dichosa para ti y para los hombres. Para todos los que quieran venir a Mí.

¡Venid a Mí! Y a prended de Mí, que me entrego a vosotros para vuestra salvación.

Aquí está el árbol de la Vida.

Aquí está la Fuente de tu vida.

Aquí está el Amor no amado.

Aquí está vuestra Salvación.

Míralo. He aquí este Corazón que tanto os ha amado y a cambio no ha recibido más que desprecios e ingratitudes.

Míralo y ámalo. Tú al menos. Vosotros al menos.

Pobre Amor entregado a los hombres para que le desprecien. Pobre Amor olvidado, no amado. Pobre Amor despreciado. Pobre Tesoro despreciado por sus destinatarios. Pobre Riqueza pisoteada por los hombres.

Tú la menos, ámame. Tú al menos, acógeme en tu vida. Tú al menos, respóndeme. Tú al menos dame a conocer. Tú al menos trabaja por mi Evangelio. ¿Puedo contar contigo?

Y une tu pobre vida a la Mía. Y vive Conmigo. Y vive de Mí. Toma de Mi Fuerza. Toma mis Dones, mis siete Dones. Fructifícalos. Quiero esto con todos. Quiero modelarlos a todos. Acudid a Mí. Venid a Mí. Lo repito sin cansarme: Venid a Mí. Estoy aquí. Miradme, conocedme y amadme para poder dar vuestra vida por Mí como Yo la doy por todos.

Extraído del libro: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Dictados de Jesús a Marga.

Visite la web: http://www.vdcj-tomo-rojo.com

 

Etiquetas: , , , , ,

Mensaje de la Santísima Virgen María a su Hija Amada Luz de María, dado en Colombia el 28 de julio de 2012.

Amadísimos hijos de Mi Corazón Inmaculado:

MI AMOR MATERNO ANHELA EL REPOSO QUE MIS HIJOS ME OFRECEN AL ACERCARSE A ADORAR A MI HIJO.

ANHELO ENCONTRARLO EN TODAS LAS CRIATURAS HUMANAS.

Hijos, no permanezcan en la oscuridad, abran la mente y analicen el rumbo acelerado con que la corriente de lo mundano les aturde para alejarlos  del verdadero camino hacia la toma de conciencia absoluta y necesaria para que retornen al Redil.

No continúen a la deriva, tomen una decisión firme, y convencidos del Amor Misericordioso de Mi Hijo, aun así  no esperen hasta el último instante para implorar perdón.

EL CAMBIO DEBE DARSE EN ESTE INSTANTE, antes de que caiga la noche y opaque por completo la luz de la luna y las estrellas no centelleen en el  firmamento como señal de lo que se gesta YA bajo el amparo de las fuerzas del mal, que han tomado posesión de lo que pertenece a la Iglesia de MI Hijo.

SEAN CONSCIENTES DE LA PURIFICACIÓN QUE YA HA DADO INICIO EN LA TIERRA, EN EL MAR, EN LA NATURALEZA Y EN EL HOMBRE.

El hombre ha despreciado el gran Don de la Vida y provocará una sangrienta guerra. Esta será resultado  de su anhelo de poder sobre las criaturas humanas, con el fin de subyugarlas y mentalizarlas a una ficticia vida comunitaria, la que en su lugar será la instauración del que viene totalmente en contra de los hijos de Mi Hijo: el anticristo.

Lo anterior, no es invención de los elegidos, de los designados a compartir nuestra Palabra; es una realidad a la que se enfrentará toda la humanidad y padecerá al darle el sí al mal y negar al Único y Verdadero Dios, al que era, al que es y al que será.

Cada uno de ustedes, Mis hijos, es fácil presa del mal si continúan sin reconocer que se han dejado invadir por  las invenciones tecnológicas a las que son  adictos y han suplantado el verdadero amor de ustedes como Pueblo de Dios. Hasta que no comprendan a cabalidad el instante tan decisivo que atraviesan, no serán coherentes entre lo que dicen y lo que practican en su vida.

La perla no brilla por ser perla sino por la decisión de mantenerse oculta dentro de una ostra…, hasta madurar en lo que desea la Trinidad. 

USTEDES NO DEBEN PROCLAMARSE  VERDADEROS Y PERFECTOS, ESTO ES FALTA DEHUMILDAD,  ES ANTI TESTIMONIO Y DEJA AL DESCUBIERTO  SU FALTA  DE CONVERSIÓN.

Los eventos venideros dejarán perplejo a aquel que tenga uso de razón, y que tenga recta conciencia de este sentido.

No teman.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.


Comentario del Instrumento al mensaje de la Santísima Virgen María del 28 de julio de 2012:

Hermanos (as):

Nuestra Madre Santísima nos invita a la humildad para que podamos repetir con San Pablo:

“Esta doctrina es segura y debe ser aceptada sin reservas: Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”.

                                                                                                         1 Timoteo 1,15

 

Etiquetas: , , ,

Mensaje de la ‘Reina de la Paz’ de Medjugorje del día 25 de julio de 2011.

 

¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración y de silencio. Hagan descansar su cuerpo y su espíritu, que permanezcan en el amor de Dios. Permítanme hijitos que los conduzca, abran sus corazones al Espíritu Santo para que todo el bien que hay en ustedes, florezca y produzca frutos al céntuplo. Comiencen y finalicen el día con la oración con el corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!


 

Comentario

¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración y de silencio.
Éste es tiempo de vacaciones para muchísima gente, tanto al norte como al sur del planeta. La mayoría de las personas proyecta cómo pasar esos días. Algunos hacen largos viajes otros no. Es, para todos, tiempo de interrumpir sus actividades rutinarias y dejar ambientes que suelen ser frenéticos, procurando un descanso o distracciones varias. A pesar de las buenas intenciones en estos períodos, no siempre reposan el cuerpo y la mente. Pocas veces se consigue sosegar verdaderamente el espíritu y restaurar las fuerzas del cuerpo.

No se lo consigue porque se arrastra el propio mundo circundante. Quienes viven en la ciudad, sometidos como están a grandes tensiones propias de la vida urbana; a la incertidumbre sobre el futuro; a climas políticos y sociales hostiles, sobre todo para quienes vivir pacíficamente su fe y una sana vida moral, no sólo no alcanzan a liberarse del pesado bagaje sino que además suelen encontrarlo presente vayan donde vayan. De tales dramas participan también los que habitan en zonas menos pobladas. En todas partes se padece de un continuo aturdimiento mientras cada vez son más las personas que viven aisladas. El ruido todo lo invade y la depresión es uno de los males de estos tiempos. Vivimos agredidos por el ruido y las imágenes que por todos lados nos invaden, como se cuelan las ondas invisibles que nos golpean y penetran continuamente.

Para que verdaderamente podamos lograr el reposo espiritual y corporal -tan necesario a nuestra salud integral- y para que podamos aprovechar este tiempo -propicio a nuestra maduración- la Santísima Virgen nos propone la oración y momentos de silencio.

Oración y silencio implican interioridad porque la oración debe ser del corazón y el silencio interior. Oración del corazón es poner el corazón en la oración, no sólo la boca o la mente. Para lograr silencio interior es necesario encontrar espacios de silencio exterior.

Sin embargo, la ausencia de rumor exterior no basta por sí sola, porque para quitar el ruido que llevamos dentro y alcanzar el silencio interior tenemos que despojarnos del mundo que llevamos adheridos. Para ello, debemos, con nuestra voluntad, imponer el silencio a esa facultad que no pocas veces nos quita la paz del corazón, la imaginación. Debemos, con nuestra fe, pedirle a Dios que nos libere de todo aquello que perturba nuestro espíritu.

El silencio al que nos invita la Santísima Virgen es al silencio ante Dios. Es aquél en que ya no caben palabras. Es el silencio de María y de los santos, el mismo de la adoración contemplativa a la Eucaristía. Tal silencio parte de la oración y se vuelve oración.

Como enseña el gran santo de la adoración eucarística, Pedro Julián Eymard, se trata del silencio de la oración de unión con el Señor, verdadero centro de nuestras vidas. Es el silencio en el que nuestra alma reposa y Dios trabaja sobre ella como rocío celestial que la penetra con dulzura. Es el silencio del recogimiento que, como Samuel, dice: “Habla, Señor, tu siervo escucha” (1S 3:9).

Dios no habla si el alma está muy disipada. No siempre habla Dios con palabras –sigue diciendo el santo- sino también a través de pensamientos e inspiraciones.

Encontrar el silencio con la oración y en la oración es encontrarse con Dios y con uno mismo.

Hagan descansar su cuerpo y su espíritu, que estén en el amor de Dios.

Somos un cuerpo animado por el alma que en su forma más elevada es espiritual. Por eso, el verdadero descanso implica tanto el cuerpo como el espíritu. Si el espíritu se agita el cuerpo lo refleja, y esto lo conocemos por la mayoría de enfermedades de origen psicosomático. A su vez, si el cuerpo se agota el espíritu se resiente.


El descanso no se logra por esfuerzos humanos que buscan una pretendida armonización con la energía del universo, como si de energía se tratase. Eso es materialismo disfrazado de mística oriental, puesto que la energía es la forma desordenada de la materia. El espíritu es otra cosa, es la imagen de Dios en nosotros, es el soplo divino en el hombre. Es la respiración de Dios, el Espíritu Santo, que nos hace capaces de amar, de reconocer la belleza, de aspirar a la bondad y a la santidad. Por tal motivo ese descanso es sólo posible en Dios, en su amor. Es el reposo en el amor de Dios. El mismo de Juan sobre el pecho del Señor; de María, la hermana de Lázaro, a los pies del Maestro.


Permítanme hijitos que los guíe, abran sus corazones al Espíritu Santo para que todo el bien que hay en ustedes, florezca y produzca frutos al ciento por uno.
La Santísima Virgen, con esa dulzura de Madre celestial, nos dice que le permitamos guiarnos en este camino de unión con Cristo. Ese camino exige apertura de corazón a la acción de Dios, que siempre es a través del Espíritu Santo. El bien que hay en nosotros es la gracia que Dios sembró en nuestros corazones, que está como la semilla, en potencia, y debe crecer y fructificar hasta el máximo de su capacidad.


¿Quién mejor que la Madre del Señor para interceder para que el Espíritu venga a nosotros? ¡Quién mejor que Ella, que estuvo presente en Pentecostés y con su oración atrajo la venida del Espíritu Santo con potencia! Por eso mismo, vivir sus mensajes es el modo más seguro de alcanzar la unión con Dios.

Comiencen y finalicen el día con la oración del corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

Como enseñan los Padres de la Iglesia, la oración es la puerta que debe abrir y cerrar el día. La Iglesia lo ha sabido desde siempre y por eso la oración litúrgica de las horas va marcando el ritmo de la jornada empezando con maitines o laudes y terminando con completas. Junto al día que se abre también –por medio de la oración- debe abrirse el corazón a Dios para que el día sea por Él bendecido. Al final de la jornada, luego de un examen de conciencia en el que pedimos perdón por las faltas cometidas, en oración se pide que Dios bendiga el día transcurrido para que perduren los frutos, rogando también por un reposo sereno.


Que todos nosotros, guiados por nuestra Madre, permaneciendo en el amor de Dios, encontremos un verdadero descanso de nuestro cuerpo y nuestro espíritu en la oración del corazón y el silencio interior para que, con renovadas gracias y fuerzas, podamos dar muchos frutos, para la gloria de Dios.

 
P. Justo Antonio Lofeudo

http://www.mensajerosdelareinadelapaz.org

 

 

Etiquetas: , , , ,

Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a su hija amada ‘Luz de María’, del día 20 de mayo de 2011.

Amadísimos hijos:

 

LES AMO. MI VOLUNTAD RECLAMA A CADA UNO DE USTEDES. MI CASA LES RECLAMA.

 

El tiempo no es tiempo, el instante ya casi no es instante. Apremia a la humanidad un retorno al camino de Mi Amor. Cada uno es indispensable dentro de Mi Iglesia.

 

VENDRÁN TIEMPOS MEJORES EN DONDE LA PAZ REINARÁ POR SIEMPRE, EN DONDE SE SENTARÁN A MI MESA, Y RECOSTADOS EN MI PECHO, ESCUCHARÁN EL PALPITAR DE MI CORAZÓN.

Mas en este instante, último para esta generación, necesitan, necesitan retomar el camino de la Santidad. La verdad y la justicia no imperan, el desamor ha invadido no sólo el corazón, sino la mente, el pensamiento, el deseo, la iniciativa de los hombres.

 

Los grandes poderosos, dirigentes de las naciones, aceleradamente enrumban a aquellos que no tienen conciencia del manejo que ellos dan al uso del poder sobre los pueblos. Los entregan en manos del anticristo, les entregan en manos enemigas que se levantan poderosamente, y en un instante próximo, en este último instante, harán estremecer no sólo los cimientos aquí en la Tierra, de Mi Iglesia, sino que harán estremecer al ser humano.

 

El dolor será tal que el hombre quedará totalmente abatido. El dolor llegará a alcanzar límites que la mente humana aún ni siquiera tiene. El límite del dolor será impuesto por el anticristo. Colmado de maldad, se levanta ante Mi Pueblo totalmente anestesiado por todo lo mundano, por todo lo pecaminoso y por una tecnología vendida para el mal.

Amados hijos despierten.

 

ES NECESARIO UN DESPERTAR EN ESTE ÚLTIMO INSTANTE.

LOS ACONTECIMIENTOS HAN ALCANZADO A LA HUMANIDAD.

SE CIERNEN YA, POCO A POCO SOBRE TODA LA HUMANIDAD.

 

Oren, oren por Estados Unidos.

Oren por Brasil y Chile.

Oren por Europa. Conocerá el dolor.

Mi Misericordia no se detiene y el hombre la desprecia.

 

QUE LOS JUSTOS SE FUSIONEN A MÍ Y SE LEVANTEN CUAL MURALLA FUERTE DE ORACIÓN, DE OBRAS Y ACTOS PUROS HASTA MI CASA.

 

No les desamparo, tanto así, que existe el lugar en donde los justos reposan eternamente. Tanto así, que existe el lugar de purificación para ascender a Mi Casa. Tanto así, que el hombre se condena a sí mismo con sus obras y actos.

 

Yo soy Amor, el Alfa y la Omega, que permanece vigilante sobre Mi Creación. ¡Cuánta indiferencia! ¡Cuánta indiferencia de Mis hijos hacia sí mismos! No se aman, y menos aún a sus hermanos. Se miran con tanta indiferencia que Mi Corazón es lacerado continuamente.

 

Siento sangrar Mi Corazón por la proximidad inminente de un gran acontecimiento doloroso para la humanidad. He vertido Mi Sangre en la Cruz para rescatarles. Como Padre, respeto la libertad del hombre, pero como Padre, llamo y reclamo a los Míos. Como Padre Amoroso, advierto, no para que teman, sino para que recapaciten y vuelvan al camino de la Santidad.

 

NO SE ALEJEN DE MÍ. EL QUE PERMANECE UNIDO, PERMANECE PROTEGIDO.

Pronto, más pronto de lo que se imaginan, vendrán Mi Amor y Mi Justicia, y frente a cada uno les preguntarán: ¿Cuánto Amor tienes para dar? Las almas, sin poder sujetarse a sus caprichos humanos, se mirarán tal cual son ante el espejo de Mi Amor, y muchas almas sufrirán enormemente, se desgarrarán en el alma y en el ser; vivirán en carne propia las ofensas cometidas contra Mi Amor y Mi Misericordia.

 

Mas, como Padre Amoroso, estoy frente a cada uno, esperando a que Me llamen. Mi Perdón no se niega a ninguno. Llamo al pecador, le invito a que Me mire, y derramaré Mi total e infinita Misericordia sobre él.

 

¡VENGAN, VENGAN A MÍ, VENGAN A MÍ, HIJOS!

¡ES URGENTE, ES INMINENTE!, ¡VENGAN!…

VENGAN A MÍ… LES AMO, LES BENDIGO Y LES SELLO CON MI SANGRE PRECIOSÍSIMA.

 

Su Jesús.

 

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

 

Etiquetas: , ,

13 de mayo. Nuestra Señor de Fátima

La Santísima Virgen María se manifestó a tres niños campesinos En 1917, en el momento de las apariciones, Fátima era una ciudad desconocida de 2.500 habitantes, situada a 800 metros de altura y a 130 kilómetros al norte de Lisboa, casi en el centro de Portugal. Hoy Fátima es famosa en todo el mundo y su santuario lo visitan innumerables devotos.

 
Allí, la Virgen se manifestó a niños de corta edad: Lucía, de diez años, Francisco, su primo, de nueve años, un jovencito tranquilo y reflexivo, y Jacinta, hermana menor de Francisco, muy vivaz y afectuosa. Tres niños campesinos muy normales, que no sabían ni leer ni escribir, acostumbrados a llevar a pastar a las ovejas todos los días. Niños buenos, equilibrados, serenos, valientes, con familias atentas y premurosas.

 
Los tres habían recibido en casa una primera instrucción religiosa, pero sólo Lucía había hecho ya la primera comunión.

Las apariciones estuvieron precedidas por un "preludio angélico": un episodio amable, ciertamente destinado a preparar a los pequeños para lo que vendría.

Lucía misma, en el libro Lucia racconta Fátima (Editrice Queriniana, Brescia 1977 y 1987) relató el orden de los hechos, que al comienzo sólo la tuvieron a ella como testigo. Era la primavera de 1915, dos años antes de las apariciones, y Lucía estaba en el campo junto a tres amigas. Y esta fue la primera manifestación del ángel:

Sería más o menos mediodía, cuando estábamos tomando la merienda. Luego, invité a mis compañeras a recitar conmigo el rosario, cosa que aceptaron gustosas. Habíamos apenas comenzado, cuando vimos ante nosotros, como suspendida en el aire, sobre el bosque, una figura, como una estatua de nieve, que los rayos del sol hacían un poco transparente. "¿Qué es eso?", preguntaron mis compañeras, un poco atemorizadas.

"No lo sé". Continuamos nuestra oración, siempre con los ojos fijos en aquella figura, que desapareció justo cuando terminábamos (ibíd., p. 45).

El hecho se repitió tres veces, siempre, más o menos, en los mismos términos, entre 1915 y 1916.

 
Llegó 1917, y Francisco y Jacinta obtuvieron de sus padres el permiso de llevar también ellos ovejas a pastar; así cada mañana los tres primos se encontraban con su pequeño rebaño y pasaban el día juntos en campo abierto. Una mañana fueron sorprendidos por una ligera lluvia, y para no mojarse se refugiaron en una gruta que se encontraba en medio de un olivar. Allí comieron, recitaron el rosario y se quedaron a jugar hasta que salió de nuevo el sol. Con las palabras de Lucía, los hechos sucedieron así:

… Entonces un viento fuerte sacudió los árboles y nos hizo levantar los ojos… Vimos entonces que sobre el olivar venía hacia nosotros aquella figura de la que ya he hablado. Jacinta y Francisco no la habían visto nunca y yo no les había hablado de ella. A medida que se acercaba, podíamos ver sus rasgos: era un joven de catorce o quince años, más blanco que si fuera de nieve, el sol lo hacía transparente como de cristal, y era de una gran belleza. Al llegar junto a nosotros dijo: "No tengan miedo. Soy el ángel de la paz. Oren conmigo". Y arrodillado en la tierra, inclinó la cabeza hasta el suelo y nos hizo repetir tres veces estas palabras: "Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman". Luego, levantándose, dijo: "Oren así. Los corazones de Jesús y María están atentos a la voz de sus súplicas". Sus palabras se grabaron de tal manera en nuestro espíritu, que jamás las olvidamos y, desde entonces, pasábamos largos períodos de tiempo prosternados, repitiéndolas hasta el cansancio (ibíd, p. 47).

En el prefacio al libro de Lucía, el padre Antonio María Martins anota con mucha razón que la oración del ángel "es de una densidad teológica tal" que no pudo haber sido inventada por unos niños carentes de instrucción. "Ha sido ciertamente enseñada por un mensajero del Altísimo", continúa el estudioso.

"Expresa actos de fe, adoración, esperanza y amor a Dios Uno y Trino".

Durante el verano el ángel se presentó una vez más a los niños, invitándolos a ofrecer sacrificios al Señor por la conversión de los pecadores y explicándoles que era el ángel custodio de su patria, Portugal.

Pasó el tiempo y los tres niños fueron de nuevo a orar a la gruta donde por primera vez habían visto al ángel. De rodillas, con la cara hacia la tierra, los pequeños repiten la oración que se les enseñó, cuando sucede algo que llama su atención: una luz desconocida brilla sobre ellos. Lucía lo cuenta así:

 
Nos levantamos para ver qué sucedía, y vimos al ángel, que tenía en la mano izquierda un cáliz, sobre el que estaba suspendida la hostia, de la que caían algunas gotas de sangre adentro del cáliz.

El ángel dejó suspendido el cáliz en el aire, se acercó a nosotros y nos hizo repetir tres veces: "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesucristo…". Luego se levantó, tomó en sus manos el cáliz y la hostia; me dio la hostia santa y el cáliz lo repartió entre Jacinta y Francisco… (ibíd., p. 48).

El ángel no volvió más: su tarea había sido evidentemente la de preparar a los niños para los hechos grandiosos que les esperaban y que tuvieron inicio en la primavera de 1917, cuarto año de la guerra, que vio también la revolución bolchevique.

El 13 de mayo era domingo anterior a la Ascensión. Lucía, Jacinta y Francisco habían ido con sus padres a misa, luego habían reunido sus ovejas y se habían dirigido a Cova da Iria, un pequeño valle a casi tres kilómetros de Fátima, donde los padres de Lucía tenían un cortijo con algunas encinas y olivos.

 
Aquí, mientras jugaban, fueron asustados por un rayo que surcó el cielo azul: temiendo que estallara un temporal, decidieron volver, pero en el camino de regreso, otro rayo los sorprendió, aún más fulgurante que el primero. Dijo Lucía:

A los pocos pasos, vimos sobre una encina a una Señora, toda vestida de blanco, más brillante que el sol, que irradiaba una luz más clara e intensa que la de un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesada por los rayos del sol más ardiente. Sorprendidos por la aparición, nos detuvimos. Estábamos tan cerca que nos vimos dentro de la luz que la rodeaba o que ella difundía. Tal vez a un metro o medio de distancia, más o menos… (ibíd., p. 118).

La Señora habló con voz amable y pidió a los niños que no tuvieran miedo, porque no les haría ningún daño. Luego los invitó a venir al mismo sitio durante seis meses consecutivos, el día 13 a la misma hora, y antes de desaparecer elevándose hacia Oriente añadió: "Reciten la corona todos los días para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra".

Los tres habían visto a la Señora, pero sólo Lucía había hablado con ella; Jacinta había escuchado todo, pero Francisco había oído sólo la voz de Lucía.

 
Lucía precisó después que las apariciones de la Virgen no infundían miedo o temor, sino sólo "sorpresa": se habían asustado más con la visión del ángel.

 
En casa, naturalmente, no les creyeron y, al contrario, fueron tomados por mentirosos; así que prefirieron no hablar más de lo que habían visto y esperaron con ansia, pero con el corazón lleno de alegría, que llegara el 13 de junio.

Ese día los pequeños llegaron a la encina acompañados de una cincuentena de curiosos. La aparición se repitió y la Señora renovó la invitación a volver al mes siguiente y a orar mucho. Les anunció que se llevaría pronto al cielo a Jacinta y Francisco, mientras Lucía se quedaría para hacer conocer y amar su Corazón Inmaculado. A Lucía, que le preguntaba si de verdad se quedaría sola, la Virgen respondió: "No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios". Luego escribió Lucía en su libro:

En el instante en que dijo estas últimas palabras, abrió las manos y nos comunicó el reflejo de aquella luz inmensa. En ella nos veíamos como inmersos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se elevaba al cielo y yo en la que se difundía sobre la tierra. En la palma de la mano derecha de la Virgen había un corazón rodeado de espinas, que parecían clavarse en él. Comprendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que pedía reparación (ibíd., p. 121).

Cuando la Virgen desapareció hacia Oriente, todos los presentes notaron que las hojas de las encinas se habían doblado en esa dirección; también habían visto el reflejo de la luz que irradiaba la Virgen sobre el rostro de los videntes y cómo los transfiguraba.

 
El hecho no pudo ser ignorado: en el pueblo no se hablaba de otra cosa, naturalmente, con una mezcla de maravilla e incredulidad.

 

La mañana del 13 de julio, cuando los tres niños llegaron a Cova da Iria, encontraron que los esperaban al menos dos mil personas. La Virgen se apareció a mediodía y repitió su invitación a la penitencia y a la oración. Solicitada por sus padres, Lucía tuvo el valor de preguntarle a la Señora quién era; y se atrevió a pedirle que hiciera un milagro que todos pudieran ver. Y la Señora prometió que en octubre diría quién era y lo que quería y añadió que haría un milagro que todos pudieran ver y que los haría creer.

Antes de alejarse, la Virgen mostró a los niños los horrores del infierno (esto, sin embargo, se supo muchos años después, en 1941, cuando Lucía, por orden de sus superiores escribió las memorias recogidas en el libro ya citado. En ese momento, Lucía y sus primos no hablaron de esta visión en cuanto hacía parte de los secretos confiados a ellos por la Virgen, cuya tercera parte aún se ignora) y dijo que la guerra estaba por terminar, pero que si los hombres no llegaban a ofender a Dios, bajo el pontificado de Pío XII estallaría una peor.

Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sabrán que es el gran signo que Dios les da de que está por castigar al mundo a causa de sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de la persecución a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, quiero pedirles la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la comunión reparadora los primeros sábados. Si cumplen mi petición, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Si no, se difundirán en el mundo sus horrores, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia… Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se le concederá al mundo un período de paz… (ibíd., p. 122).

Después de esta aparición, Lucía fue interrogada de modo muy severo por el alcalde, pero no reveló a ninguno los secretos confiados por la Virgen.

 
El 13 de agosto, la multitud en Cova era innumerable: los niños, sin embargo, no llegaron. A mediodía en punto, sobre la encina, todos pudieron ver el relámpago y la pequeña nube luminosa. ¡La Virgen no había faltado a su cita! ¿Qué había sucedido? Los tres pastorcitos habían sido retenidos lejos del lugar de las apariciones por el alcalde, que con el pretexto de acercarlos en auto, los había llevado a otro lado, a la casa comunal, y los había amenazado con tenerlos prisioneros si no le revelaban el secreto. Ellos callaron, y permanecieron encerrados. Al día siguiente hubo un interrogatorio con todas las de la ley, y con otras amenazas, pero todo fue inútil, los niños no abandonaron su silencio.

 
Finalmente liberados, los tres pequeños fueron con sus ovejas a Cova da Iria el 19 de agosto, cuando, de repente, la luz del día disminuyó, oyeron el relámpago y la Virgen apareció: pidió a los niños que recitaran el rosario y se sacrificaran para redimir a los pecadores. Pidió también que se construyera una capilla en el lugar.

Los tres pequeños videntes, profundamente golpeados por la aparición de la Virgen, cambiaron gradualmente de carácter: no más juegos, sino oración y ayuno. Además, para ofrecer un sacrificio al Señor se prepararon con un cordel tres cilicios rudimentarios, que llevaban debajo de los vestidos y los hacían sufrir mucho. Pero estaban felices, porque ofrecían sus sufrimientos por la conversión de los pecadores.

El 13 de septiembre, Cova estaba atestada de personas arrodilladas en oración: más de veinte mil. A mediodía el sol se veló y la Virgen se apareció acompañada de un globo luminoso: invitó a los niños a orar, a no dormir con los cilicios, y repitió que en octubre se daría un milagro. Todos vieron que una nube cándida cubría a la encina y a los videntes. Luego reapareció el globo y la Virgen desapareció hacia Oriente, acompañada de una lluvia, vista por todos, de pétalos blancos que se desvanecieron antes de tocar tierra. En medio de la enorme emoción general, nadie dudaba que la Virgen en verdad se había aparecido.

El 13 de octubre es el día del anunciado milagro. En el momento de la aparición se llega a un clima de gran tensión. Llueve desde la tarde anterior. Cova da Iria es un enorme charco, pero no obstante miles de personas pernoctan en el campo abierto para asegurar un buen puesto.

 
Justo al mediodía, la Virgen aparece y pide una vez más una capilla y predice que la guerra terminará pronto. Luego alza las manos, y Lucía siente el impulso de gritar que todos miren al sol. Todos vieron entonces que la lluvia cesó de golpe, las nubes se abrieron y el sol se vio girar vertiginosamente sobre sí mismo proyectando haces de luz de todos los colores y en todas direcciones: una maravillosa danza de luz que se repitió tres veces.

La impresión general, acompañada de enorme estupor y preocupación, era que el sol se había desprendido del cielo y se precipitaba a la tierra. Pero todo vuelve a la normalidad y la gente se da cuenta de que los vestidos, poco antes empapados por el agua, ahora están perfectamente secos. Mientras tanto la Virgen sube lentamente al cielo en la luz solar, y junto a ella los tres pequeños videntes ven a san José con el Niño.

Sigue un enorme entusiasmo: las 60.000 personas presentes en Cova da Iria tienen un ánimo delirante, muchos se quedan a orar hasta bien entrada la noche.

Las apariciones se concluyen y los niños retoman su vida de siempre, a pesar de que son asediados por la curiosidad y el interés de un número siempre mayor de personas: la fama de Fátima se difunde por el mundo.

Entre tanto las predicciones de la Virgen se cumplen: al final de 1918 una epidemia golpea a Fátima y mina el organismo de Francisco y Jacinta. Francisco muere santamente en abril del año siguiente como consecuencia del mal, y Jacinta en 1920, después de muchos sufrimientos y de una dolorosísima operación.

En 1921, Lucía entra en un convento y en 1928 pronuncia los votos. Será sor María Lucía de Jesús.

 
Se sabe que, luego de concluir el ciclo de Fátima, Lucía tuvo otras apariciones de la Virgen (en 1923, 1925 y 1929), que le pidió la devoción de los primeros sábados y la consagración de Rusia.

En Fátima las peticiones de la Virgen han sido atendidas: ya en 1919 fue erigida por el pueblo una primera modesta capilla. En 1922 se abrió el proceso canónico de las apariciones y el 13 de octubre se hizo pública la sentencia de los juicios encargados de valorar los hechos: "Las manifestaciones ocurridas en Cova da Iria son dignas de fe y, en consecuencia, se permite el culto público a la Virgen de Fátima".

También los papas, de Pío XII a Juan Pablo II, estimaron mucho a Fátima y su mensaje. Movido por una carta de sor Lucía, Pío XII consagraba el mundo al Corazón Inmaculado de María el 31 de octubre de 1942. Pablo VI hizo referencia explícita a Fátima con ocasión de la clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II. Juan Pablo II fue personalmente a Fátima el 12 de mayo de 1982: en su discurso agradeció a la Madre de Dios por su protección justamente un año antes, cuando se atentó contra su vida en la plaza de San Pedro.

 
Con el tiempo, se han construido en Fátima una grandiosa basílica, un hospital y una casa para ejercicios espirituales. Junto a Lourdes, Fátima es uno de los santuarios marianos más importantes y visitados del mundo.

 
Consulta también
Mensaje de Fátima, el tercer secreto

Fátima, Nuestra Señora

Una Señora más brillante que el sol

Los Pastorcillos de Fátima


Extraído de: Catholic.net

 
Deja un comentario

Publicado por en 13 mayo, 2011 en Apariciones Marianas

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,